La Asamblea General del estado de Virginia aprobó este fin de semana una legislación que le dará permisos de conducir especiales a las personas que no poseen documentos legales para residir en Estados Unidos.

A partir del primero de enero de 2021, los inmigrantes indocumentados podrán solicitar el permiso de manejo, si prueban que han recibido ingresos en Virginia o han sido reclamadas como “dependientes” en la declaración de impuestos de alguien que lo haya hecho. Asimismo, tendrán que probar que tienen seguro, pasar los exámenes de conocimiento y de vista necesarios y pagar unos $50. 

Se estima que más de 300 mil personas en el estado se beneficiarán de esta medida.

Organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes celebraron el paso de esta ley, pese a que las tarjetas especiales vendrían con algunas restricciones y no son consideradas licencias.  

“Ahora vamos a andar sin ese temor de que si un policía se pone atrás de nosotros y con ese temor de que nos vaya a parar”, dijo Sandra Hernández, una de las residentes del estado que se beneficiará de esta ley. “Vamos a tener ese documento como mostrarlo (sic) de que no andamos manejando ilegalmente”. indicó a la cadena Telemundo.

Esta era una de las prioridades de los legisladores demócratas, que el año pasado ganaron el control de ambas cámaras por primera vez en dos décadas. Tanto la Cámara de delegados como el Senado habían estado debatiendo diferentes versiones de la propuesta – la primera era más liberal y otorgaba licencias “de pleno derecho”, mientras que la de la Cámara alta era más moderada y garantizaba “privilege cards” o “tarjetas de privilegios”.  Al final, los legisladores optaron por la versión más conservadora, pero que aún así permite a las personas sin documentos moverse con libertad en las carreteras del estado.   

Estas tarjetas de privilegios deben ser renovadas anualmente y no pueden ser usadas para recibir beneficios federales. 

La legislatura en Virginia también pasó dos otras importantes legislaciones para la comunidad inmigrante: a partir del primero de enero del próximo año, los estudiantes indocumentados en el estado pagarán matrículas en universidades como residentes; asimismo, el salario mínimo pasará a ser de $12 la hora.