Desde la Casa Blanca este lunes, el presidente Donald Trump, afirmó que el Departamento de Justicia ha abierto una investigación sobre los hechos ocurridos en Charlottesville, Virginia.

Después de tres días de recibir duras criticas, el Presidente Donald Trump se dirigió a la nación esta mañana desde la Casa Blanca, condenó los hechos ocurridos en Charlottesville y dijo:  “El racismo es malo y los que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK (Ku Klu Klan), los neonazis, los supremacistas blancos”

“Condenamos en la forma más fuerte estos actos de odio y violencia. No tienen lugar en Estados Unidos. No importa el color de la piel, respondemos a las mismas leyes, debemos amarnos y mostrar afecto” dijo el mandatario ante la prensa.

Así mismo anunció que el Departamento de Justicia y el FBI iniciaron una investigación de derechos civiles sobre las circunstancias que llevaron a un conductor, James Field Jr, a embestir a una multitud cuando supremacistas blancos y manifestantes anti-racistas se enfrentaban en Charlottesville.

La víctima fue identificada por las autoridades como Heather Heyer, de 32 años.

La madre de Heyer, Susan Bro, declaró a los medios que su hija era una persona muy preocupada por los problemas sociales y había acudido a la marcha contra el racismo porque “se trataba de poner fin a la injusticia”.

Mientras el fin de semana, cientos de personas salieron a las calles a protestar en varias ciudades de Estados Unidos. En Los Ángeles, California uno de los participantes llevaba un cartel escrito a mano que decía: “Llamémoslos por lo que son: supremacistas blancos”.

La supremacía blanca o supremacismo blanco es una ideología que sostiene que la raza blanca (definida por elementos biológicos, culturales e incluso morales) es superior a otras razas. Este término se usa para describir una ideología política que promueve el dominio social y político de los blancos.

 

En Oakland, California activistas escucharon discursos y luego marcharon pacíficamente el sábado por la noche, coreando lemas y esgrimiendo carteles y banderas.

En el centro norte del país, en Detroit, las expresiones fueron similares, cientos se solidarizaron con las víctimas del fin de semana.

En Nueva York participaron integrantes de diferentes grupos opositores al presidente estadounidense, Donald Trump, y del colectivo Black Lives Matter (La vida de los negros importa), así como decenas de civiles que se sumaron a la marcha para rechazar el racismo.

A las afueras de la Casa Blanca también cientos de personas realizaron una vigilia y  protestaron por los últimos acontecimientos.