Un grupo de 150 migrantes centroamericanos, entre los cuales iban 77 guatemaltecos, viajaban hacinados en un camión que fue interceptado en una carretera de Tabasco, México, informaron autoridades de ese país. 

La Comisión Nacional de Seguridad de México informó este domingo que el vehículo fue detenido el sábado como parte de una inspección aleatoria de la policía federal en una carretera en el estado de Tabasco. Los migrantes fueron descubiertos en la zona de carga “en condiciones de hacinamiento”, señala un comunicado publicado por periódico Prensa Libre.

“Al descender de la unidad los elementos federales se percataron que estaban siendo transportadas 77 adultos guatemaltecos, 62 menores de edad, un adulto de El Salvador, seis adultos de Honduras y tres adultos de Nicaragua, quienes no acreditaban su legal estancia en el país”, añadió el pronunciamiento oficial.

Las autoridades mexicanas no detallaron la edad ni nacionalidad de los 62 menores rescatados, pero informaron que junto a los adultos fueron rescatados por policías federales y agentes migratorios.

Las autoridades dijeron que a los centroamericanos se les brindó protección y seguridad en todo momento y fueron conducidos ante los responsables de la delegación del Instituto Nacional de Migración (INM) asignados en la entidad, a fin de recibir asistencia consular y gestionar el retorno asistido.

El conductor del camión y su acompañante fueron detenidos por tráfico de personas, informó este domingo la Comisión Nacional de Seguridad de México.

Miles de guatemaltecos son trasladados anualmente en condiciones deplorables y el tráfico de personas ha diversificado sus métodos para trasladarlos, “El objetivo de estos grupos es no solo llevar a los migrantes, sino hacerlo lo más rápido posible —porque— ya no les interesa la persona, sino que los ven como mercancía, y entre más rápido se deshagan de ellos, mejor” afirma Alexánder Colop, fiscal contra la Trata de Personas del Ministerio Público (MP).

Más de 500 mil personas cruzan irregularmente la frontera sur de México cada año para llegar a Estados Unidos, según datos de Naciones Unidas. La mayoría son centroamericanos que huyen de la violencia y la pobreza, expuestos a robos, extorsiones, secuestros e incluso asesinatos por parte de bandas criminales o de los mismos “coyotes”.