La mayoría de casos se reportaron en Maryland y Nueva York, según la agencia de noticias ABC.

Horas más tarde, según informa la cadena ABC, los centros de emergencias de estados como Maryland se llenaban de llamadas preguntando por el uso de desinfectante para luchar contra el coronavirus. 

Con un centenar de llamadas, obligó a las autoridades de este estado a emitir una alerta advirtiendo de lo obvio: que nadie siga los consejos del presidente de Estados Unidos. 

La cosa ha sido peor en Nueva York, donde se han registrado una treintena de llamadas relacionadas con la exposición a lejía, el desinfectante Lysol y otros productos de limpieza poco después de las declaraciones de Trump. 

El departamento gestionó por teléfono nueve casos por exposición al Lysol, diez relacionados con la lejía y once con otros productos de limpieza del hogar en un período de 18 horas antes de las tres de la tarde de este viernes. 

El Centro de Control de Envenenamientos no especifica qué tipo de exposición hubo en estos casos, si fue por contacto con la piel o ingeridos, pero sí informa que ninguno requirió de admisión a un hospital ni desembocó en ningún fallecimiento.

Tras el revuelo generado, el presidente de Estados Unidos reaccionó como mejor sabe y aseguró que todo era un comentario sarcástico que pretendía poner a prueba a la prensa.