Jose Estrada López luchó por quedarse en el país por casi cuatro años, pero su última solicitud para permanecer fue denegada. El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) le ordenó la semana pasada que tenía que regresar a Guatemala.

“No estamos haciendo nada malo, estamos pagando impuestos, trabajando. Simplemente no entendemos porqué. “ esos fueron los últimos comentarios de José a los tres agentes de inmigración que lo acompañaron para confirmar que abordaría el avión que lo traería a Guatemala el sábado en la noche desde el aeropuerto internacional de Newark, Nueva Jersey.

Estrada deja a su esposa, Gloria Chocoj y sus tres hijos, Christopher, 10, Joseph, 9, y Katherine, 8, todos ciudadanos estadounidenses.

Foto: Monsy Alvarado/NorthJersey.com
“Me siento vacío”, dijo su hijo de 10 años, Christopher, después de despedirse de su padre. Mi papá antes de irse me dijo:  “que me ama y me dijo que cuidara de mí hermano, hermana y mamá”.

Deportación

José Estrada ingresó inicialmente a Estados Unidos en febrero de 1998, cerca de Tuscon, Arizona y fue detenido y expulsado del país a los dos meses. Luego volvió a entrar de forma irregular y en diciembre de 2013, Estrada López fue arrestado por la Unidad de Fugitivos de ICE Newark y un juez restableció su orden de deportación.

Estrada permaneció casi un año en El Centro de Detención de Nueva Jersey hasta que fue dejado en libertad, ya que bajo las políticas de inmigración del expresidente Barack Obama su caso no era una prioridad y se apegó a la orden ejecutiva “Acción Diferida para Padres de Americanos y Residentes Permanentes Legales” (DAPA, por su sigla en inglés) proclamada en el 2014. 

Así el guatemalteco podía quedarse en el país con la condición de que cada año debía presentarse a las autoridades de inmigración, pero DAPA nunca fue implementado y al ingresar Donald Trump a la Casa Blanca, la orden fue removida.

Foto: Monsy Alvarado/NorthJersey.com

Notificación

José fue informado la semana pasada que su solicitud más reciente para una suspensión en su caso de deportación fue denegada, los oficiales de inmigración le dijeron que tendría que comprar un boleto aéreo de ida hacia Guatemala. Estrada lo compró e incluyó un seguro de viaje esperando que se le diera un respiro y se le permitiera quedarse, sin embargo eso nunca sucedió y este 12 de agosto regreso a su país.

De regreso a Guatemala

José es un hombre que por los últimos 15 años se ha dedicado a la construcción, habla inglés y los fines de semana compartía con su familia, afirma que retornar a su tierra, en el caserío Los Jometes de San Martín Jilotepeque, Chimaltenango, será difícil.

“recuerdo que las calles eran de tierra y no había electricidad” dice José quién espera poder realizar algunos trabajos en construcción o de chofer.

Gloria Chocoj, comentó que en algún momento habían considerado la posibilidad de que todos se unieran a José en Guatemala, pero les preocupa que las escuelas públicas en la aldea son solo hasta sexto grado y las escuelas privadas son costosas y no asequibles con los sueldos que puedan recibir allí por lo que por ahorita no es una opción.

Foto: Monsy Alvarado/NorthJersey.com
Estrada López no sabe cuándo volverá a ver a su esposa o hijos. Tiene prohibido volver a los Estados Unidos por 10 años, su abogado, Eric Mark, dijo que bajo las actuales leyes de inmigración, tendrá que esperar hasta que su hijo mayor, nacido en Estados Unidos, Christopher cumpla 21 años. En ese momento, Christopher podrá solicitar a su padre la residencia legal, un proceso que puede llevar años.

Con información de: NorthJersey.com