Es el primero de mayo y como se viene haciendo desde hace 12 años, activistas proinmigrantes se aprestan a salir a las calles para pedir una reforma migratoria y abogar a favor de la ley santuario SB54.

“Tenemos que tener valor el primero de mayo”, dijo Angélica Salas, directora ejecutiva de CHIRLA, que lidera esta marcha que lleva el lema de “Unidos en Resistencia”.

“Necesitamos hacer pública nuestra indignación”, dijo Salas sobre los ataques contra los inmigrantes propinados por la Administración Trump.

“Las mujeres están preocupadas de que vayan a deportar a sus hijos. Este país da la bienvenida a la gente y ofrece refugio a los necesitados”, recalcó.

Aquí la consigna principal es apoyar la ley de estado santuario SB54 que está bajo ataque por parte del Departamento de Justicia federal y varias ciudades y condados del sur de California que se niegan a acatarla ya que limita la colaboración entre autoridades del orden local e Inmigración.

“Tenemos que salir a las calles y enviar un mensaje de apoyo al Gobierno de California”, dijo Juan José Gutiérrez, director de esa coalición.

“No entendemos como todas estas ciudades que dicen que respetan la ley y están tratando de desconocer esta ley solo porque tiene que ver con los inmigrantes”, agregó.

Gloria Saucedo, del Centro México en Panorama City que ha venido creando “negocios santuario”, hizo eco de ese sentimiento.“No se queden con ese miedo. Tenemos que participar en todos los movimientos”, apuntó.