Dieciséis inmigrantes transgénero y homosexuales, originarios de Nicaragua, El Salvador, Guatemala y México se entregaron a las autoridades de la Patrulla Fronteriza en Nogales, Arizona. 

Esta es la primera vez que un grupo de personas, que se afirman perseguidas por su sexualidad, se presentan coordinadamente ante las autoridades estadounidenses en busca de recibir una aprobación en sus casos y quedarse en Estados Unidos.

El grupo empezó a viajar hace algunas semanas, unas salieron desde Centroamérica, otros desde la ciudad de México y hace casi dos semanas llegaron juntos a Nogales, Sonora.

Previó a entregarse a las autoridades en la frontera de Nogales, Arizona, se realizó una rueda de prensa y cada una explicaron su situación.

“Nosotros sufrimos también migración interna en nuestra región porque hay mucha violencia, homofobia y transfobia”, dijo Valeria, la joven chiapaneca. “Nos sentimos empoderadas por este grupo de amigas y amigos y gente que se ha unido a nuestra caravana, esperamos que Estados Unidos tome esta oportunidad histórica de brindarnos protección”.

Adicionalmente circuló un comunicado de prensa en el cual afirman que no pueden regresar a sus países de origen por temor a ser víctimas de violencia.

“Dado el incremento de actos de odio contra personas LGBT, hemos sido acorraladas a dejar nuestros países de origen. Somos sobrevivientes de sicariato, tortura, extorsión y trata”, “No podemos volver a nuestros países por miedo a ser encontrados y asesinados por organizaciones criminales, maras, pandillas o nuestra propia familia”.

Según Nakay Flotte, estudiante de antropología en Harvard University y organizador de la Caravana Trans Gay Migrante,  los dieciséis se entregaron este jueves en la mañana en Nogales a las autoridades de la Patrulla Fronteriza y en horas de la tarde estaban siendo procesadas.

“Tenemos que esperar, no sabemos si las van a liberar o detener”, dijo Flotte.

Natalia, Irving Mondragón, Genesis y Estefany a las afueras de un albergue en Nogales, Sonora. Foto: Kendal Blust, Nogales Internationa
Las leyes de Estados Unidos otorgan asilo a las personas que pueden comprobar ser perseguidas o amenazadas en su integridad o vida, pero cada caso debe ser evaluado y probado individualmente.
En Guatemala de acuerdo con la Fiscalía de Derechos Humanos del Ministerio Público (MP) durante el 2016 se registraron 25 denuncias de la comunidad LGBT, la mayoría por discriminación.
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