Decenas de manifestantes llegaron este sábado a Washington, DC  para participar en una protesta masiva llamada la Marcha por Nuestras Vidas.

Los organizadores, los estudiantes de la secundaria Marjory Stoneman Douglas High School, no pueden comprar cerveza ni alquilar un automóvil y muchos de ellos ni siquiera tienen edad para votar, pero pusieron en marcha lo que podría ser una de las movilizaciones más grandes de la historia, con la participación de un millón de personas en Washington y otras 800 ciudades dentro y fuera de Estados Unidos.

De acuerdo a estos jóvenes, Estados Unidos ha alcanzado un histórico punto de inflexión emocional sobre la violencia armada.

De acuerdo con una encuesta realizada por The Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research, el 69% de los entrevistados y la mitad de los republicanos están a favor ahora de leyes de control de armas más estrictas.

Los activistas esperan canalizar la energía de la iniciativa liderada por estudiantes hacia las elecciones parlamentarias de mitad de legislatura, que se celebrarán en otoño, con medidas como casillas de registro de votantes en el lugar de la protesta.

Según los datos de mortalidad de los Centros para el Control de Enfermedades, al menos 26.000 niños y adolescentes menores de 18 años murieron a causa de armas de fuego en Estados Unidos entre 1999 y 2016.

Las heridas por armas de fuego son la tercera causa de muerte entre niños de 1 a 17 años en Estados unidos, según un estudio publicado en la revista Pediatrics.

 

Por; Aurora Samperio