National Geographic expuso ante los ojos del mundo el hallazgo de 60,000 estructuras arqueológicas mayas en el norte de Guatemala, que estaban ocultas bajo el suelo y la espesa selva. Este descubrimiento se realizó a través de escaneos láser, por medio de la técnica Light Detection And Ranging (LiDAR, en inglés).

El estudio también ha revelado que el centro urbano conocido como El Palmar ha resultado ser 40 veces más grande que como se mostraba en los mapas. Además, se descubrió que los campos de cultivo intensivos ocupaban toda el área elevada alrededor de los centros urbanos, hasta un 95 %, en algunos casos, de toda la tierra disponible.

Según la información difundida, amplias áreas de humedales fueron convertidas en campos de cultivo, por los canales de drenaje.

Asimismo, se detectó un sistema masivo de calzadas en toda la región de tierras bajas del sur. Muchos de los centros tenían caminos que conectaban con santuarios vecinos y con otros sitios. Esta información difiere de lo que se conocía.

Otro importante dato que ha arrojado el estudio es que en algunas áreas, los mayas manipularon el flujo del agua y mitigaron la erosión, de esa manera dirigieron el agua lluvia hacia tierras fértiles con redes de canales que se podían extender hasta tres kilómetros cuadrados.

Con la nueva información, crecen las hipótesis que existió una población de 10 a 15 millones de personas en aquella época.