Al sur de la frontera llegan las historias de éxito y posibilidades, al mismo tiempo escuchamos acerca del horror y la violencia que viven los inmigrantes que se arriesgan a emprender un viaje de forma irregular.

Existe cantidad de peligros que acechan a los emigrantes en su travesía para llegar hacia Estados Unidos, muchas veces hallan la muerte al estar expuestos a los riesgos que desconocen cuando deciden emprender el viaje.  Por eso la situación de los ­migrantes clama por ayuda humanitaria. Algunos de los riesgos más frecuentes son:

Estafas

Generalmente la persona que busca la forma de ingresar de manera irregular a los Estados Unidos decide contactar a un coyote o pollero, quien servirá de guía y canal para pasarlo al otro lado. Contratar los dudosos servicios cuesta más de US$5.000, y en numerosas ocasiones esa suma debe ser abonada por adelantado. Muchas de las personas que acceden a este trato terminan siendo despojadas de su dinero y abandonadas en el desierto, o vendidas a otros coyotes que, por supuesto, no garantizan el cumplimiento de la promesa de llevarlos a la frontera.

Violencia sexual

Las mujeres que deciden arriesgarse a atravesar la frontera suelen ser víctimas de abuso sexual, ya sea a mano de los carteles de la droga, de maleantes, de secuestradores o, incluso, de las mismas personas que se ofrecen a pasarlas al otro lado. De hecho, los coyotes les recomiendan a las mujeres el uso de anticonceptivos inyectables antes de viajar, a fin de evitar embarazos como consecuencia de las violaciones.

Condiciones peligrosas

El desierto de Arizona – uno de los lugares que es atravesado a pie por cientos de migrantes ilegales– casi siempre implica una muerte segura. Los coyotes piden el dinero por adelantado y prometen una caminata de un par de horas, pero la verdad es otra: el trayecto suele durar más de 8 horas, y las condiciones climáticas son extremas: temperaturas de más de 40 °C durante el día y frío que congela durante la noche. Mucha gente se pierde en el desierto y sus cadáveres permanecen allí hasta que las patrullas fronterizas los levantan.

Naufragios

Muchos son los casos que hemos escuchado de emigrantes que tratan de llegar a Estados Unidos atravesando el Río Bravo que colinda entre Nuevo Laredo, México y Texas. La osadía de cruzar nadando es un peligro latente, muchos desisten y se entregan a las autoridades y otros no logran su objetivo y mueren ahogados.

Secuestros

Bandas o traficantes tienen identificados a los grupos que tratan de cruzar la frontera y los logran interceptar, los retienen en condiciones infrahumanas en casas seguras a la espera de que sus familiares paguen un rescate. Organizaciones criminales –como la banda Mara Salvatrucha– se declaran “cazadores de inmigrantes” y financian sus operaciones con esta horrenda práctica, como atestiguan las autoridades norteamericanas que han logrado rescatar a varios grupos de secuestrados.

Guatemaltecos rescatados en México

Uno de los últimos sucesos fue registrado el pasado 29 de julio, el Instituto Nacional de Inmigración de México informó que rescataron a un grupo de 147 personas que habían sido abandonadas sin agua ni alimentos en una carretera del oriental estado de Veracruz.

Entre el grupo se rescataron a 59 guatemaltecos,74 hondureños, 13 salvadoreños y 1 nicaragüense, precisó el informe. La Cancillería de Guatemala a través de su cuenta en twitter confirmó el suceso.

Según testimonios recabados por el Instituto Nacional de Migración de México, los presuntos traficantes obligaron a los emigrantes a descender del vehículo en el cual viajaban les ordenaron esconderse entre la maleza con la falsa promesa de que volverían para seguir el viaje

“las personas viajaban en condiciones de hacinamiento, escasa ventilación y sin proporcionarles ningún tipo de descanso”. según autoridades mexicanas. 

 

 

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