La guatemalteca Amanda Morales Guerra junto a sus tres hijos recibió este domingo el masivo apoyo de los feligreses como de un grupo de funcionarios, al celebrarse el primer mes de estar refugiada en una iglesia de Washington Heights para evitar ser deportada.

La iglesia Santa Cruz estuvo colmada para dar aliento a la mujer que clama a las autoridades migratorias le permitan seguir en el país. El párroco Luis Barrios, se dirigió a los presentes para agradecer las demostraciones de solidaridad e instar a las autoridades a revisar su caso.

“Estamos buscando que se detenga la orden de deportación y que se evalúe el caso, ella llegó aquí cuando tenía 19 años, tiene tres hijos ciudadanos nacidos aquí, es una persona que paga impuestos y que se reportó a Inmigración mensualmente por cuatro años. Es una violación a sus derechos”, dijo Barrios.

De su parte la madre guatemalteca ratificó estar viviendo un calvario.

“Estoy muy agradecida con la iglesia por habernos acogido y aunque recibimos mucho amor, no puedo hacer una vida normal junto a mis hijos, llevarlos a la escuela, atenderlos, estoy encerrada”, dijo al tiempo de agregar, “espero que Dios ilumine a las autoridades y sean más compasivas”.

Morales Guerra, quien residía en Long Island, desafió una orden de deportación federal y se refugió hace un mes en la iglesia Santa Cruz, la cual ha proporcionado santuario a ella y a su familia desde entonces, ella no puede salir por temor a que los oficiales de inmigración.

El concejal Ydanis Rodríguez mencionó que el caso de la madre guatemalteca debe ser visto como un ejemplo para los inmigrantes y como un llamado de atención para los legisladores federales para sacar adelante una reforma migratoria que evite sufrimiento.

Amanda Morales es un símbolo de la lucha para todos los inmigrantes de Estados Unidos, especialmente para quienes contribuyen con millones de dólares pero a los que se les niega su derecho de legalizar su estatus migratorio”, dijo el líder político, quien admitió que pese a la negativa de ICE de reabrir el caso, seguirán insistiendo, pues desde el principio entendieron que no iba a ser fácil.

Los funcionarios elegidos junto a la Coalición Nuevo Santuario y los miembros de la Iglesia Santa Cruz expresaron que han cursado sendas comunicaciones solicitándole al gobierno federal que le permita a la madre guatemalteca a permanecer en el país con sus tres hijos, todos ellos ciudadanos estadounidenses, pero aún no se recibe ninguna respuesta por parte de las autoridades migratorias.