Once inmigrantes indocumentados fueron atrapados cuando cruzaban la frontera de México a Estados Unidos, pero antes de procesarlos para su deportación inmediata, los agentes de la Patrulla Fronteriza se tomaron una peculiar fotografía de grupo.

En la imagen, publicada el viernes 3 de abril en la cuenta de Twitter de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) del sector West Texas, aparecen los once indocumentados y tres agentes, todos ellos portando las mascarillas o tapabocas que las autoridades de salud han pedido usar como parte de las medidas para tratar de frenar la propagación del COVID-19.

“Poniendo el PPE en buen uso”, se lee en el tuit en referencia al equipo de protección personal (PPE) que portan los agentes y que proporcionaron a los indocumentados, quienes fueron detenidos el jueves 2 de abril en una zona remota del oeste de Texas.

Los uniformados de la Patrulla Fronteriza que decidieron captar el momento en una foto para el recuerdo y con la intención de alentar al uso de mascarillas durante la emergencia, están asignados a la estación de Alpine, Texas, a unas 80 millas de la frontera con Ojinaga, Chihuahua.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) actualizaron el viernes sus recomendaciones por la crisis del coronavirus al instar a los ciudadanos a utilizar piezas de tela para cubrirse la cara cuando estén en público.

El anuncio de la recomendación fue hecha por el presidente Donald Trump, aunque él mismo fue el primero en no tomar en serio la medida al declarar que no cree que vaya a usar mascarilla.

Detectan varios casos de Covid-19 en centros de detención

El número de contagiados por coronavirus en centros de detención de inmigrantes aumentó con cinco nuevos casos confirmados en sólo un día, elevando la cifra a 13, informó la oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).

La agencia federal actualizó la lista de contagios confirmados e incluyó cinco casos nuevos en solo un día, con tres nuevos casos en detenidos en el centro de detención del condado de Pike, otro en el de York, ambos en el estado de Pensilvania, y uno adicional en Otay Mesa, al sur de California.