El Departamento de Justicia de Estados Unidos reconoció en forma oficial que el condado Miami-Dade, no es una “ciudad santuario” para inmigrantes.

El condado de Miami-Dade, una ciudad que cuenta con más de 55,000 inmigrantes en situación irregular, ha sido la única gran jurisdicción que cedió a la orden del presidente Donald Trump, que castiga a las llamadas ciudades santuario que protegen a los residentes de las autoridades federales de inmigración.

El alcalde del condado, Carlos Gimenez, recibió la semana pasada la carta del Departamento de Justicia, que dice que el condado sigue siendo elegible para recibir casi medio millón de dólares en fondos federales para la policía, según reportó el diario The Miami Herald.

Foto: elpais502

 

Es decir que la policía del condado de Miami-Dade debe compartir la información migratoria de sus reclusos con las autoridades federales y tiene la libertad en la extensión del tiempo que un detenido pueda permanecer en sus cárceles, hasta que la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) sea notificada para que pueda continuar con el proceso del caso.

Por el buen desempeño y colaboración, la ciudad del sol recibirá $481,347 dólares, del programa de asistencia Edward Byrne Memorial Justice Assistance Grants, para reforzar el departamento de policía.

La Unión Estadunidense de Libertades Civiles (ACLU) y otros grupos de derechos civiles se preparan para disputar en los tribunales el cambio de política de Miami-Dade.