El análisis realizado por Graham Ousey, del College of William & Mary y Charis Kubrin, profesora de criminología y leyes de la Universidad de California en Irvine concluyo después de estudiar 51 publicaciones previas (1994-2014) sobre el tema.

La inmigración -documentada o indocumentada- no tiene absolutamente ningún efecto en las tasas de criminalidad, y cuando sí lo tiene, es un efecto positivo, que reduce la delincuencia, concluye la publicación.

La profesora de Criminología y Leyes de la Universidad de California en Irvine, Charis Kurbin,  indicó que este análisis resulta particularmente relevante en estos momentos, ya que tanto de la política migratoria de Donald Trump tiene que ver con la premisa de que la inmigración indocumentada causa crimen y delincuencia.

“La narrativa es falsa, la inmigracion no afecta el nivel de delincuencia, de hecho, en algunos casos es claro que la reduce”, explicó la Profesora.

El tema ha sido controversial durante años, y el uso de delitos cometidos por inmigrantes individuales a menudo se usa como “correlación” para decir que los indocumentados empeoran el problema del crimen. 

“Los estudios más rigurosos científicamente hablando fueron los más enfáticos en mostrar que la inmigración reduce el crimen”, apuntó.

 

 

Charis Kubrin, Profesora de la Universidad de California en Irvine.

“Para mí se acabó esta pregunta. Tenemos la respuesta. El publico no debe preocuparse más por esto. Ahora debemos estudiar por qué más inmigración a menudo baja la delincuencia”, dijo la catedrática.

 

 

El estudio completo será publicado en Enero del 2018 por la Revista Annual Review of Criminology.

 

 

Con información de UCI News