El director interino de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), Tom Homan, afirmó este lunes que su agencia desplegará a más agentes a “ciudades santuario” como Chicago y Los Angeles, al redoblar los esfuerzos por disuadir la inmigración irregular desde México y Centroamérica.

Durante una conferencia de prensa, Homan explicó que la estrategia de la Administración Trump contra la inmigración irregular se mueve por dos carriles: una campaña de educación pública sobre los peligros de los cruces ilegales, y la advertencia de que la mayoría de los inmigrantes indocumentados, incluyendo niños no acompañados y familias serán detenidos y deportados.

“Las ciudades y jurisdicciones “santuario” están alentando la inmigración ilegal al no cooperar con los agentes de ICE”, afirmo el director interino de la agencia, e incluso las calificó como “anti-estadounidenses… por escudar y ocultar, a sabiendas, a gente que violan las leyes de este país”.

“No hay santuario para la inmigración ilegal… pueden llamarse ´ciudades santuario, pero no hay santuario en este país de las operaciones policiales migratorias”, afirmó Homan, aunque no precisó cuántos agentes serán desplegados ni cuándo.

El nuevo empuje contra la inmigración ilegal, según Homan, incluirá más redadas a gran escala, continuarán las operaciones contra unidades familiares que tengan órdenes finales de deportación, y también enjuiciará  a padres “que optan por traer a sus hijos en contrabando con la ayuda de organizaciones criminales” y “coyotes”.

“Vamos a asegurarnos de que la gente tiene el debido proceso, pero una vez que se toma una decisión (por parte de un juez de Inmigración), vamos a hacer cumplir esa decisión”, advirtió Homan.

Barbara González, directora interina de la oficina “VOICE”,  “imploró” a los padres centroamericanos a que desistan de sus planes de hacer la peligro travesía hacia EEUU, porque “las leyes no han cambiado” y “la mayoría de individuos que van ante las cortes no son elegibles para ningún tipo de beneficio migratorio” y son deportados.