Hilda Ramírez y su hijo Iván, se han refugiado por segunda vez en la Iglesia Presbiteriana St. Andrews al norte de Austin, Texas porque temen ser deportados.

La primera vez que Hilda llegó a la Iglesia fue en el 2015, allí permaneció más de ocho meses evitando que las autoridades de Inmigración la detuvieran.

Después de varias campañas en defensa de la madre guatemalteca, se logro que ICE le otorgara un permiso temporal, debido a que Ivan calificaba para un tipo de visa diferente el cual les permitió por poco tiempo tener una estabilidad y presencia legal en Estados Unidos, pero ahora su permiso ha caducado.

“Estoy agradecida de que la iglesia continúe apoyándome; No me siento sola”, dijo Ramírez el martes en una conferencia telefónica al medio local Texas Observer, a la que asistieron cuatro inmigrantes que viven en un santuario en Texas, Ohio, Pensilvania y Carolina del Norte. “La iglesia es mi familia … y voy a seguir luchando”.

De izquierda a derecha, Alejandro Caceres, Hilda Ramirez and Jim Rigby FACEBOOK

Ramírez, que habla el idioma maya Mam, huyó de la violencia doméstica, con su pequeño Iván de 10 años en el 2014, pero como el 77 por ciento de los guatemaltecos, se le negó el asilo en los Estados Unidos.

Ahora ella es una de los 34 inmigrantes que se refugian abiertamente en iglesias de todo el país, según el reverendo Noel Anderson del Servicio Mundial de Iglesias.

“Bajo Obama, ICE a menudo ejercería “discreción procesal” al brindar un alivio temporal de la deportación a los inmigrantes en ciudades santuario. Mientras no representaran ninguna amenaza, la agencia renovaría esa protección. Pero los activistas dicen que el ICE de Trump ha sido mucho menos indulgente, y Ramírez no es el primero caso en buscar refugio por segunda vez” afirmó Anderson.

“Estamos convencidos de que la discrecionalidad procesal ahora está severamente limitada en todo el país”, dijo Alejandro Cáceres, organizador de Austin Sanctuary Network.

El vocero de ICE, Matthew Bourke, insistió en que las decisiones aún se toman “caso por caso”, pero agregó que bajo Trump, “todos aquellos en violación de las leyes de inmigración pueden estar sujetos a arresto por inmigración”.

Activistas pro inmigrantes y líderes religiosos de Austin vuelven a poner en marcha sus esfuerzos para permitir que Hilda y su hijo se puedan quedar en Estados Unidos.

Dirigentes de iglesias y organizaciones que velan por los derechos de los inmigrantes en Austin dijeron que la medida se justifica debido al temor que las comunidades inmigrantes sienten por el inicio de redadas por parte de las autoridades federales de inmigración.