El Índice de Percepción de Corrupción (IPC) 2017, señaló que Guatemala se encuentra en la posición 143 de los 180 país evaluados, dejando como señal que el combate a la corrupción debe mejorar en el país.

A nivel centroamericano, Honduras se posiciona en el cuarto lugar, superado por Costa Rica (38), Panamá (96) y El Salvador (112). Por debajo se encuentran Guatemala (143) y Nicaragua (121).

El IPC utiliza una escala de cero a 100, donde cero es altamente corrupto y 100 es muy transparente. De acuerdo al informe hecho público por la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ), Guatemala obtuvo 28 puntos, muy debajo del promedio global que es 43.

El informe señala que en 2017, 81 países mejoraron sus puntuaciones, mientras otros 62 lo empeoraron. Guatemala ha mantenido la misma calificación en los últimos dos años.

“No es casual este resultado. Los países que están al final del índice son países en muchos casos con estados fallidos, desmantelados, que no funcionan, en los que no hay una mínima institucionalidad. En ese tipo de países la corrupción es un terreno muy fértil”, analiza en entrevista con DPA la consejera regional para las Américas de Transparencia Internacional, Luciana Torchiaro.

El patrón siempre se repite, recuerda esta organización no gubernamental con sede en Berlín: los países en los que existen menores garantías democráticas y de libertades civiles son aquellos que presentan un contexto de mayor corrupción.

“La libertad de expresión es vital para exponer la corrupción y las injusticias que causa. Los países con menores niveles de corrupción tienden a garantizar los derechos de los periodistas y de los activistas y viceversa”, reza el informe.

“Cuando la libertad de expresión es limitada, es más probable que se desate la corrupción”

En la actualidad 6 ex presidentes guatemaltecos han sido acusado o están involucrados con casos de corrupción.