El Departamento de Seguridad Interna (DHS) de Estados Unidos anunció que utilizará su autoridad para eludir ciertas leyes ambientales a fin de “asegurar la construcción expedita de barreras y caminos” en la frontera con México, en el sur de San Diego, California.

“El sector sigue siendo un área en la que hay un alto ingreso ilegal de personas, por lo que hay una necesidad inmediata de mejorar la infraestructura actual y construir barreras y caminos fronterizos adicionales”, precisó un comunicado del Departamento de Seguridad Interna. 

La exención de las leyes ambientales aplicará para una zona contigua a la frontera de 24 kilómetros de largo, que se extiende hacia el este desde el océano Pacífico.

El DHS sostiene que tiene “la autoridad para renunciar a todos los requisitos legales” que el secretario de Seguridad Nacional considera necesarios “para disuadir los cruces ilegales” en zonas en las que se registra un alto número de ingresos de inmigrantes indocumentados al país.

Muro, Frontera México y Estados Unidos.

La decisión de la agencia federal fue criticada por activistas ambientales, que ya antes se habían manifestado contra el proyecto de construir un muro a lo largo de la frontera con México.

La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó un plan presupuestario para el año fiscal 2018, que incluye los mil 600 millones de dólares que solicitó la Casa Blanca para empezar a construir un muro entre Estados Unidos y México.