A pesar de las altas temperaturas, de las largas jornadas y de una lucha constante por mejorar las condiciones salariales, cada vez son más mujeres que contribuyen con su esfuerzo en los campos agrícolas.

Ella es Zulma Priego guatemalteca, desde el el 2013 ha recorrido surcos en el condado de Ventura en medio de plantaciones de perejil, cilantro, rábano y remolacha. Su trabajo le ha dejado huellas imborrables en sus manos por el contacto permanente con la tierra.

“No es difícil, hay días que son más cansados que otros, pero lo que afecta son los tiempos, cuando hace viento, llueve y ahorita el calor en el verano”, explicó

Zulma, madre de 3, llegó a Estados Unidos en el 2003, trabajó en fábricas y después se dedicó a la limpieza de casas, pero en el 2013 perdió su empleo y fue así como llegó al campo en la limpieza de los surcos quitando la hierba que nace alrededor de los vegetales. Ahora desempeña varias labores, desde piscar, limpiar, plantar y últimamente empacar. Pero las jornadas en el campo no son fáciles, mas aún cuando se trabaja en condiciones extremas de calor.

Zulma de originaria de Guatemala se dedica a la actividad agrícola desde el 2013. Cortesía: Soudi Jiménez / Hoy

Aumento de mujeres en el campo

Según la Oficina Federal de Estadística, hay 2.5 millones de trabajadores agrícolas en EEUU, de los cuales, y extraoficialmente, un 20% son mujeres.

Cuando Zulma inicio eran solo 3 mujeres, ahora en su cuadrilla hay 25 y orgullosa de su labor reconoce que no es un trabajo difícil y le permite aprender.

“Es un trabajo muy digno, no es difícil”, Zulma Priego – Guatemalteca.

 

 

 

Con información de Soudi JiménezHoy Los Ángeles