El gobierno del presidente Donald Trump anunció este jueves un nuevo reglamento en la política de asilo que impedirá a los extranjeros que entren a Estados Unidos de manera ilegal solicitar esta protección.

La orden fue firmada está mañana de viernes por el presidente Trump antes de partir a un viaje internacional. A partir de ahora los inmigrantes solo podrán solicitar asilo por los puertos de entrada, donde según las autoridades, hay los recursos humanos y materiales para procesar estos casos.

 

La nueva regla será publicada este viernes en el Registro Federal. “Aquellos que ingresan al país entre puertos de entrada saben que están rompiendo la ley”, dijo el funcionario del gobierno en una conferencia telefónica con los medios este jueves.

“Nuestro objetivo es tener un proceso que funcione de manera rápida y eficiente para las personas cuyas vidas realmente corren peligro”, dijo el funcionario que aseguró que en la actualidad existe una “crisis judicial sin precedentes históricos” en el sistema de migración y de asilo, por el que menos del 10% de quienes solicitan asilo califica realmente para ello.

Datos de la Oficina de Revisión de Casos de Inmigración (EOIR) a los cuales tuvo acceso Univision Noticias, muestran que a finales de junio, las cortes de inmigración tenían acumulados más de 740,000 expedientes o casos.

Cambio de procedimiento 

El cambio de norma que prohíbe a un extranjero pedir asilo si entra al país por un lugar no autorizado y luego se entrega a un agente de la Patrulla Fronteriza, como ocurría hasta ahora, “lamentablemente no podrá pedir el amparo del gobierno de Estados Unidos”, dijo a Univision Noticias José Guerrero, un abogado de inmigración que ejerce en Miami, Florida. “La nueva regla obliga a las personas que huyen presentarse por lugares autorizados”, agregó.

Deportación Automática 

Las nuevas regulaciones determinan que las personas que sean arrestadas tras cruzar ilegalmente y detenidas por primera vez, enfrentarán procesos que conllevan una deportación inmediata. En el caso de individuos reincidentes y que traten de reingresar al país y que fueron deportados anteriormente, el gobierno anunció castigos de más de un año de cárcel en una prisión federal.