El presidente Donald Trump debe decidir próximamente sobre la suerte de los jóvenes inmigrantes traídos de niños a Estados Unidos de forma irregular, el 5 de septiembre es la fecha límite en tribunales.

El programa Acción Diferida para los llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) ha amparado a cientos de miles de jóvenes de la deportación y les ha concedido la oportunidad de trabajar legalmente en Estados Unidos.

La Casa Blanca insistió el domingo que no tenía anuncio alguno sobre un asunto que el presidente ha abordado en forma vacilante y al que criticó durante su campaña y describió como una “amnistía ilegal”.

El mandatario afirmó en abril que su gobierno “no va por los dreamers (los jóvenes beneficiados de la reforma migratoria en Estados Unidos), vamos por los delincuentes”.

En este tiempo, el Departamento de Seguridad Nacional ha continuado otorgando a los dreamers permisos de trabajo renovables por dos años, lo que ha disgustado a los sectores que apoyan una postura estricta sobre la inmigración.

California en defensa de sus soñadores

“Estamos bajo alerta por lo que pueda pasar este 5 de septiembre, que es el plazo que dieron los fiscales a la administración (del presidente Donald) Trump, así que este es un recordatorio para todos que vamos a estar en la lucha hasta las últimas consecuencias”, dijo a Efe Melody Klingenfuss, vocera de California Dream Network en Los Ángeles.

A partir de esta semana da inicio a varias actividades con movilizaciones que llevan una petición “defender a los jóvenes”

“Uno de cada cuatro soñadores vive en California y la senadora Harris sabe el valor del aporte que nosotros y nuestras familias le damos a la economía de este país”, insistió Klingenfuss, oriunda de Guatemala y beneficiada de DACA.