El Fiambre, un platillo guatemalteco del Siglo XVI

Este platillo, más allá del aspecto gastronómico, es un medio de unión familiar entre vivos y muertos, por lo que es natural que algunos lo degusten en casa o el cementerio. Es muy aceptada y difundida la historia de que el origen del fiambre se remonta a la época colonial.

La poblacion guatemalteca de finales del siglo XVI creo un plato frio especial, para ser ingerido durante las celebraciones mortuorias anuales: el fiambre.

Despues de la consolidacion de los elementos claves de la cultura guatemalteca, a mediados del siglo XVII y el fiambre quedo arraigado en toda Guatemala como comida del día de difuntos.

Se mencionaba ya en recetarios de principios del Siglo XVII y el fraile Tomas Gage se refiere al mismo cuando viajo por Guatemala, entre 1625, 1638.

Cada familia tiene su propio sazón y forma de preparación y se acompaña con postres como Torrejas, Ayote en dulce o garbanzo en dulce.

La tradiciòn sigue viva a pesar de las crisis económicas y la desintegración familiar. Un plato recular de Fiambre podía llegar a costar hasta $20.

En este plato se mezcla casi toda clase de verdura, embutidos, quesos y carnes blancas. El “caldillo” es el ingrediente que da sabor a esta tradicón, formado por el agua donde fueron preparados los demas componentes.

Actualmente se ha separado en Fiambre blanco, verde y el tradicional rojo.

Otra de las leyendas 

Hace muchos años a una señora se le murió su esposo, hicieron un funeral y lo enterraron un primero de noviembre. Cuando se acabó la ceremonia todos los invitados fueron a la casa de viuda.

En la casa de la señora no había nada preparado para servir a los invitados, la señora tomó todo lo que tenía en la cocina y lo preparó y mezcló. De esta mezcla sirvió a la gente y afortunadamente a todos les gustó la comida.

Las señoras se entusiasmaron y preguntaron a la viuda por la receta y el nombre. A ella se le ocurrió en ese momento decirles que era fiambre porque lo sirvió frío.