Doce policías del estado mexicano de Tamaulipas fueron detenidos por su posible participación en la masacre de 19 personas, cuyos cuerpos fueron hallados con heridas de balas y calcinados en dos camionetas abandonadas en una terracería del municipio Camargo, a 40 millas de la frontera con Texas.

Las investigaciones han encontrado indicios de que en la matanza pudieron haber participado al menos 12 elementos de la policía estatal”, así como grupos criminales que operan en la zona y se dedican al tráfico de migrantes, dijo este martes en rueda de prensa el fiscal de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica.

A los agentes señalados se les acusa de homicidio calificado, abuso de autoridad en el desempeño de funciones administrativas y falsedad en informes dados a una autoridad. Por el primer cargo, podrían enfrentar entre 20 y 50 años de prisión por cada una de las víctimas; por el resto, serían siete años más de cárcel. El fiscal explicó que ya fueron arrestados y que en las próximas horas serán puestos a disposición de un juez.

Barrios ratificó que entre las víctimas “se encuentran personas de nacionalidad guatemalteca, en condición de migrantes, cuyos cuerpos siguen siendo analizados por el equipo de especialidades forenses”.

El funcionario dijo que han recibido 29 muestras de familiares de los guatemaltecos fallecidos, que ya son cotejadas con los perfiles genéticos de los migrantes. Eso les ha permitido identificar a dos ciudadanos de ese país: uno al que llamaron Elfego R.M. , y otro al que identificaron como Marvin A.T. Entre las familias de Comitancillo los reconocen claramente: se trata de Elfego Roliberto Miranda y Marvin Alberto Tomás López.

Desde el mismo 24 de enero, cuando se hizo pública la noticia de la masacre, en Comitancillo daban por muertos a sus familiares, que habían tomado la ruta para llegar a Estados Unidos. Ese día habían comenzado a llorarlos y a velarlos con fotos y flores en espacios dentro de sus viviendas sin embargo aún esperan el informe final de identificación de los cuerpos.

La Cancillería de Guatemala dijo en un comunicado que trabaja “de manera estrecha y coordinada con distintas instituciones mexicanas la investigación que permita esclarecer este hecho tan condenable”. Pidió además que México “aplique todo el peso de la ley a los responsables de los sucesos tan lamentables que enlutan a familias guatemaltecas”.