Decenas de activistas y Dreamers, algunos de ellos encadenados y formando un colorido círculo humano, fueron arrestados este lunes en el Congreso, en el marco de una serie de protestas en Washington y otras ciudades del país por la inacción de los legisladores para corregir DACA.

Desoyendo las advertencias de la policía del Capitolio de que protestaban sin permiso, 68 activistas se sentaron en medio de la calle formando un círculo humano, algunos atándose de pies y manos y otros encadenándose con tubos de plástico para dificultar su desalojo de la transitada intersección en la Avenida Independence.

Uno a uno, los arrestados fueron esposados y trasladados a dos furgonetas y un minivan estacionados a pocos metros de la protesta, mientras otros activistas, desde las aceras, coreaban consignas bilingües de apoyo como “sin papeles, sin miedo” y “Dream Act now”.

El acto de desobediencia civil frente al Capitolio formó parte de una jornada que comenzó con una marcha desde la explanada de Washington y concluyó con una protesta en la oficina del presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, donde otros 19 activistas fueron detenidos.

Foto: Twitter Maria Peña / @mariauxpen

Hace exactamente seis meses, la Administración Trump dio plazo hasta hoy al Congreso para encontrar una solución consensuada al programa de “acción diferida” (DACA) de 2012, pero las negociaciones están en un punto muerto y sin una salida previsible.

El presidente Donald Trump desmanteló DACA en septiembre pasado y se suponía que el 5 de marzo sería la fecha tope para el programa, tras lo cual la mayoría de los cerca de 690,000 jóvenes indocumentados comenzaría a perder sus permisos.

El año pasado, Trump dejó entrever que podría extender el plazo si el Congreso no aprobaba una ley que codificara las protecciones de DACA, pero posteriormente se aferró a un plan migratorio que fracasó en el Senado el mes pasado.

Foto: Twitter Maria Peña / @mariauxpen

 

Un continuo limbo legal 

El pasado 26 de febrero, el Tribunal Supremo rechazó intervenir de forma expedita en la apelación de la Administración Trump al primer fallo del juez federal William Alsup, regresando el asunto al Noveno Circuito de Apelaciones. De esta forma, el plazo del 5 de marzo quedó sobre papel mojado.

La decisión del Tribunal Supremo significa que el futuro de los Dreamers continúa en un limbo legal hasta que las demandas en torno a DACA prosigan su curso en el sistema judicial, y no se anticipa un dictamen del Noveno Circuito antes de junio próximo.

Dependiendo de ese fallo, el asunto probablemente regresará a la máxima corte del país, por lo que quedaría pendiente para después de los comicios del próximo 6 de noviembre, o incluso hasta 2019.