El juez federal Richard L. Durbin Jr., del distrito oeste de Texas presentó los cargos formales en contra de James Bradley acusado por conducir el vehículo en donde transportaba decenas de indocumentados en el que murieron 10 por deshidratación o asfixia.

En la declaración jurada que presento el conductor del trailer ante la corte explicó que él sabía que el sistema de refrigeración del remolque no funcionaba y que los cuatro orificios de ventilación estaban obstruidos. “llame a mi esposa, pero que no llame al 911” dijo.

El departamento de Motores y Vehículos de Florida confirmó a medios que James Bradley estaba suspendido para conducir vehículos comerciales desde abril pasado por no presentar un informe médico.

El conductor se enfrenta ahora a cargos por transporte ilegal de inmigrantes que resultaron en la muerte de 10 personas, entre ellos un guatemalteco, identificado como Frank Guisseppe Fuentes Gonzáles, de 20 años.

En Texas podría ser sentenciado a la pena capital.

 

La Agencia de Seguridad Nacional (Homeland Security) emitió un comunicado de prensa en el cual confirman que están acompañando la investigación. El tráfico de personas es un negocio millonario y para aumentar las ganancias los contrabandistas exponen a los migrantes a condiciones extremas sin importarles la vida.

Por Aurora Samperio / asamperio@elpais502.com