La Casa Blanca espera que el Congreso finalmente avance y vote por los dos proyectos de ley que ya están generando polémica con los defensores de los inmigrantes. 

En el Congreso hay dos proyectos de ley, “No Santuario para Criminales”  que busca retener los recursos del Departamento de Seguridad Nacional y del Departamento de Justicia a estados y localidades que no cumplan con las órdenes de detención federales de inmigración.

Y la “Ley de Kate”, aumentaría las penas para las personas que intentan reingresar a los Estados Unidos después de haber sido deportadas.

Este ley lleva el nombre de Kate Steinle, quien murió el año pasado en San Francisco por los disparos cometidos por Francisco Sánchez, un indocumentado que había sido deportado varias veces y que aun así había logrado reingresar a EEUU.

El vocero de la Casa Blanca Spicer aseguró que estos dos proyectos de ley son “prioridades principales para el presidente”, y que la lucha contra la inmigración ilegal es “un problema que debe unir a todos los estadounidenses en dos partes principales.”