En un comunicado de prensa el representante de la iglesia católica, Mons. José Gómez, manifestó su respaldo al proyecto de ley presentado por varios congresistas que daría un nuevo respiro a los jóvenes que llegaron a Estados Unidos cuando eran pequeños.

“Este proyecto de ley es un primer paso importante en la reforma migratoria que nuestro país necesita” dice el Mons. José Gómez quién ha sido un férreo defensor de los inmigrantes.

Los senadores Richard Durbin (demócrata por Illinois) y Lindsey Graham (republicano por Carolina del Sur), presentaron una nueva propuesta de Ley Dream Act 2017 que propone darle una residencia condicional a por lo menos un millón de jóvenes indocumentados que entraron a Estados Unidos antes de cumplir los 17 años.

De acuerdo a estadísticas de La Oficina de Servicios de Inmigración y Aduanas unos 36 mil jóvenes son guatemaltecos.

“Estamos hablando de personas que han crecido en este país desde que eran niños pequeños. América es todo lo que saben. Ahora mismo, existen en una especie de “limbo” sin ningún tipo de estatus legal – aunque muchos de ellos están trabajando duro, van a la universidad y la escuela de posgrado y la escuela de derecho, incluso sirviendo en nuestras fuerzas armadas” expresó el Arzobispo Gómez en su comunicado

Foto: Luis Gutierrez – Twitter

Otro incansable luchador por los jóvenes es el congresista Luis Gutiérrez quién ha promovido que este sábado habrá una reunión en Chicago para definir una estrategia de acción para luchar por el futuro de los “soñadores” y de los beneficiarios del TPS.  “Pelear por DACA y pelear para que millones de personas que han hechado raíces se queden en este país va a ser una lucha de la gente. El esfuerzo para encontrar la forma de proteger a estas familias y resistir al más de un millón de personas que están siendo empujadas a las sombres requiere que nos organicemos en cada comunidad”, dijo Gutiérrez.

Retos del proyecto de Ley Dream Act 2017

Para que el proyecto de ley pudiera salir adelante, se necesitan los votos suficientes en el Senado y la Cámara de Representantes para aprobarse, pero se corre el riesgo que en la Casa Blanca sea vetado.